Me gusta pasar tiempo con la gente, compartir su cotidianidad, dormir en sus casas, comer su comida, oír sus músicas, escuchar sus historias.

 

Mezclo el periodismo y la historia, sin comerme el cuento de la novedad ni de la imparcialidad. Doy gracias a mis maestros del día a día; la gente común que siempre resulta más excepcional que los héroes tradicionalmente legitimados.

 

Periodista, Magíster en Historia y estudiante de Doctorado.